miércoles, 10 de noviembre de 2010

EXTORSIÓN. ESTAFA. PAUTAS DE INDIVDIDUALIZACIÓN DE LA PENA

Configuración. Idoneidad del medio empleado para lograr el desplazamiento patrimonial. Requisitos. Consumación. Momento en que se produce la lesión patrimonial. . Diferencia en cuanto a los medios consumativos empleados con la figura de la extorsión. Posiciones doctrinarias.Valoración.

El caso: El requerimiento fiscal de elevación a juicio le atribuye al encartado entre otros acusados, el delito de extorsión reiterada quince hechos, con distintos grados de participación, toda vez que desde el establecimiento carcelario efectuó una llamada telefónica desde un teléfono celular, siendo atendido por la víctima, manifestándole falazmente ser policía, que se encontraba en un procedimiento ya que en la zona del centro se había producido un accidente entre varios vehículos y que en el celular de uno de los accidentados habían encontrado un número de teléfono que decía “casa”, brindándole la damnificada a su requerimiento y en la creencia de sus dichos, el nombre de su hija y el número de su teléfono celular. Luego la víctima recibió otra llamada a este último teléfono celular, de parte de un sujeto aún no individualizado, quien de manera intimidante le dijo “que su hija no había sufrido ningún accidente, que la misma se encontraba secuestrada y que si le daba aviso a la policía le cortarían un dedo” (lo que tampoco era cierto), exigiéndole una importante sumar de dinero para su supuesta liberación, situación que originó que la damnificada juntara varios de sus efectos personales y dinero en efectivo y los dejara en un lugar previamente exigido por el acusado, para ser retirados de allí por un cómplice. La defensa técnica solicitó el encuadramiento de la conducta delictiva en el delito de estafa. El Fiscal de Cámara, por su parte, solicitó el encuadramiento de la conducta delictiva en el delito de extorsión. Finalmente, el tribunal de juicio integrado en Sala Colegiada resolvió cndenar al acusador por el delito de extorsión e imponerle la pena de doce años de prisión.

1. La figura del art. 168 del CP reprime con prisión o reclusión al que con intimidación obligue a sus victimas a entregar o poner a su disposición o de un tercero, cosas y dinero. Así autorizada doctrina, enseña que la extorsión “es un atentado a la propiedad cometido mediante una ofensa a la libertad”. La extorsión está caracterizada por ser un delito en el cual el desplazamiento patrimonial se produce por acción propia de la victima, la cual se determina a base de una voluntad viciada por coacción y esto la diferencia de toda forma de hurto, por una parte y de estafa por la otra.



2. La intimidación es una forma de violencia moral en la cual el acto realizado, si bien voluntario, es vicioso, porque la voluntad no se determina con libertad suficiente. Para que exista extorsión, no es preciso que la amenaza llegue a crear una situación de necesidad inevitable. Basta que el delincuente haya logrado hacerse temer, aunque solo sea con una amenaza relativamente vaga o de importancia relativa.



3. La intimidación computable para este delito consistirá en el empleo de cualquier medio que coarte apreciablemente la libertad de disposición: “lo que califica el medio como extorsivo es su idoneidad para atemorizar o intimidar”, efecto que “...puede lograrse no solamente amenazando con ofender la vida o el patrimonio, sino cualquier otro bien jurídico tutelado, siempre que se trate de un bien jurídico de mayor jerarquía que la esfera de secretos...”. Y agrega el Tratadista: “La intimidación puede alcanzarse por cualquier medio, directo o indirecto, inmediato o mediato e inclusive por la amenaza de una omisión, en la medida que la acción sea obligatoria. Para juzgar de su idoneidad, se deben tomar en cuenta dos criterios: a) cuando se ha alcanzado efectivamente el objeto, no puede dudarse de la idoneidad con respecto al sujeto al cual la amenaza estaba dirigida. A ese fin, debe tenerse presente que la idoneidad del medio no se mide sobre la base de crear un peligro real, sino el temor de un peligro y para ello puede bastar la apariencia. B) el medio empleado no ha surtido efecto, en el sentido de no haber determinado la prestación, se planteará el problema de la tentativa.



4. La idoneidad del medio se mide en esos casos con respecto a su posibilidad de intimidar con relación al criterio del hombre medio, pero no puede declararse la impunidad del intento, por el solo hecho de que el delincuente no haya logrado efectivamente producir terror en la persona a la cual se dirigía”.



5. “La extorsión opera por vía psíquica en el sentido que presenta el proceso en la forma desarticulada propia de la amenaza: amenaza de un mal futuro para el logro de una prestación actual; amenaza de mal actual para el logro de prestación futura”. En el caso de delito tentado, “el comienzo de ejecución se da con la iniciación de las amenazas o de los actos intimidantes”. “Para juzgar la existencia de tentativa será preciso examinar la idoneidad del medio conminatorio para inducir a temor, aun cuando en concreto no haya sido eficaz”.



6. En cuanto al momento de consumación del delito éste “...queda consumado cuando: “en el momento en que la víctima abandona la cosa o se desprende de ella. En ese momento se ha producido la lesión patrimonial y la lesión a la libertad. Basta, por lo tanto, que la finalidad lucrativa estuviera como elemento subjetivo en el momento de la acción extorsiva”.



7. Otros autores, sobre la figura, enseñan: “La extorsión es un delito de ofensa compleja, en el que la conducta típica atenta contra la propiedad y la libertad de determinación de las personas, pero como esta ultima ofensa es solo un medio para consumar la primera, el legislador, tuvo en cuenta como bien jurídico prevaleciente la propiedad. El perjuicio patrimonial surge de un acto de disposición efectuado por el damnificado con voluntad viciada, por la vis compulsiva”.



8. El contenido de estas manifestaciones a sus victimas, son de tal envergadura intimidatoria, que resultaron idóneas para doblegar la voluntad de estas, y hacer entrega de dinero y objetos de su propiedad, afectando su libertad de disponibilidad de ellos. Aquí radica la principal diferencia entre ambas figuras, ya que en la Estafa, el ardid empleado induce en error a su victima y en el es desapoderada, pero hace la entrega voluntariamente en base al engaño del autor, pero en el delito de extorsión, la victima, actúa, ya no engañada sino por la grave intimidación sufrida que vulnera su voluntad, obligándola a entregar sus pertenencias, doblegando su libertad de disposición de los bienes, no siendo esta conducta, un juego y menos aún un simple ardid o engaño, causando en sus víctimas un daño psicológico tal que luego de dos años de ocurrido, aún persiste en sus psiquis, lo que nos indica lo producido en sus ánimos, tal lo comprobamos al receptar testimonio en el debate.



9. En la estafa, también hay una disposición patrimonial perjudicial efectuada con voluntad viciada, pero en este caso lo es por el error. En la extorsión puede haber discontinuidad entre la amenaza y el mal y entre aquélla y el cumplimiento de prestación exigida, lo que no sucede en el robo.



10. A diferencia de la estafa (CP, art. 172) en el que el sujeto pasivo y destinatario del engaño entrega por error, en la extorsión lo hace por temor. El tipo exige la acción de “obligar, es decir compeler, determinar coercitivamente al sujeto pasivo, por la intimidación entre otros medios o las ponga a su disposición o la de un tercero”, o sea “se desprenda de las cosas y las ubique en un sitio donde el autor o un tercero estén en condiciones de hacerse cargo de ellas”.



11. “Los medios compulsivos, deben haber sido preordenada e ilegalmente usados por el autor para forzar a la víctima a realizar por temor a alguna de las acciones mencionadas. Es un delito que exige dolo directo, es instantáneo, de resultado material y se consuma al producirse por parte del autor alguna de las acciones patrimonialmente perjudiciales…”.



12. “El objeto material del delito, del que la víctima es obligada a disponer con los medios consumativos del tipo, está constituido por: cosas, cualquier objeto mueble, dinero, moneda nacional o extranjera con curso legal”.



13. A mayor abundamiento,y sobre lo ya expresado precedentemente sobre el tema y atento lo esgrimido por las defensas técnicas de los justiciables, en que los hechos reprochados son constitutivos del delito de estafa y no de extorsión, otros autores al tratar la diferencia del delito de extorsión con otros delitos, nos enseñan: “…Justamente con la estafa, podría hablarse de una estructura común, ya que en los dos delitos se advierte que la lesión a la propiedad se produce por un acto propio del sujeto pasivo al disponer él, de su patrimonio pero con una voluntad viciada por acción directa del sujeto activo que en el caso de la estafa está representada por el engaño productora del error y en el caso de la extorsión, es la coacción que neutraliza la libertad de decisión del titular afectador de su patrimonio”.



14. Como claramente se puede advertir, la mayoría de la doctrina, y que el suscripto comparte y hace suyo, diferencia el delito que nos ocupa con el de estafa, y no da lugar a yerros en su interpretación, ya que por medio de intimidación obliga a su víctima a entregar, con voluntad viciada por un idóneo estado de temor, doblegando su voluntad de libre disposición de su patrimonio. Las acciones desplegadas por los acusados, tuvieron una idoneidad intimidatoria que obligo a sus victimas a entregar sus bienes, estas fueron de tal envergadura que minó su psiquis y que a la fecha aún se manifiestan las secuelas de los daños psicológicos producidos por el obrar criminal descripto, y por ello debe responder penalmente.



15. Tengo en cuenta a favor del acuasado, su reconocimiento de los hechos, que es una persona sana, física y mentalmente, que proviene de un grupo familiar numeroso, formado con siete hermanos, tiene un oficio de ayudante de carpintería y su escasa formación teniendo en cuenta que completo cuarto grado aprendiendo a leer y escribir continuando su voluntad de mejorar, los estudios en la Penitenciaria completando el primario y cursando en la actualidad el segundo año del secundario. Su dificultad para conseguir trabajo en el medio en que desarrolla su vida.



16. En su contra, la naturaleza de la acción emprendida y los medios empleados para ejecutarla, en delitos contra la propiedad ajena, pero con un modo de consumación, como lo es la intimidación a las personas produciéndoles un temor por la potencialidad de aquélla a sus afectos, familiares especialmente y bienes, y la forma de acometimiento por medio de comunicaciones telefónicas, produciendo en sus víctimas severas secuelas en su psiquis que perduran en el tiempo. Su postura de estar en la creencia interior de su ánimo que se trataba de un juego, nos habla de una personalidad peligrosa para las personas y los bienes ajenos. Además, en el momento de consumación de estos ilícitos se encontraba privado de su libertad, cumpliendo una condena impuesta por los delitos de homicidio en ocasión de robo y robos calificados reiterados.



Cám. 1ª del Crimen Cba., Sent. del 24/06/2010, “Bazán María Lourdes y otros p.s.a. Extorsión”.

Actualidad Jurídica Código 14542
Fecha  24/06/2010
Materia  Penal
Revista  Derecho Penal
Número  154
Tribunal Cám. Crim. de 1ª Nom. (Córdoba)
Carátula “Bazán María Lourdes y otros p.s.a. Extorsión”.


* Fallo seleccionado y reseñado por Silvina Ponce Migliore de Fazio.

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